jueves, 12 de octubre de 2017

"PATERSON", DE JIM JARMUSH, SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 9 DE NOVIEMBRE

(Información de prensa) Una película escrita y dirigida por Jim Jarmusch. Paterson (EE.UU., 2016) se estrena en la Argentina el 9 de noviembre. Adam Driver, Golshifteh Farahani, Barry Shabaka Henley, Chasten Harmon, William Jackson Harper y Brian McCarthy protagonizan el filme.


Una semana en la vida de Paterson (Adam Driver), un colectivero que vive con su ecléctica pareja Laura y su fiel perro Marvin en la ciudad homónima de Paterson en Nueva Jersey.


Allí, su tranquila rutina al volante le permite dedicarse a lo que verdaderamente ama hacer: escribir poesía. 


Estrenada en la competencia oficial del Festival de Cannes, la nueva película de Jim Jarmusch viene cosechando elogios y premios tras su paso por festivales como Toronto y Nueva York y su estreno comercial a lo largo de todo el mundo. 


Tras la inolvidable Sólo los amantes sobreviven, el director eligió a Adam Driver (mundialmente famoso por Star Wars y las últimas películas de Martin Scorsese, los hermanos Coen, Steven Soderbergh y Noah Baumbach) para interpretar a Paterson, un colectivero con un gran don para la poesía que vive con su pareja Laura (Golshifteh Farahani) y su perro Marvin (ganador de la Palme Dog en Cannes) en la ciudad de Paterson en Nueva Jersey. 


Dijo la prensa: 
Rolling Stone: Un pequeño milagro. 
Vanity Fair: Extremadamente graciosa. 
Time: Adam Driver está fantástico. 
The Daily Telegraph: Un tesoro para los años que vendrán.

DEL 2 AL 5 DE NOVIEMBRE, LLEGA LA 5º EDICIÓN DEL ANIMA FILM FEST A CINEMARK DE PALERMO

(Información de prensa) Anima Film Fest, Cine para el Alma, regresa con un renovado contenido y una excelente programación. Del 2 al 5 de noviembre, en las salas de Cinemark Palermo, el Festival busca difundir valores y estimular la reflexión individual y colectiva a través del cine para transformar la mirada cotidiana, apostando a mejorar nuestra calidad de vida. No sólo está dedicado al público interiorizado en esta temática, sino también a aquél que quiera comprometerse en la exploración personal desde una mirada social y cultural. 


Con contenidos internacionales de calidad, el Festival acerca películas inspiradoras -que de otra manera no llegarían al país- para promover alegría y motivación y para convertirse en vehículos de toma de conciencia. Anima Film Fest está producido por Green Tara Producciones Culturales (productora integral del Green Film Fest, Festival Internacional de Cine ambiental, y del Ciclo de cine francés Les Avant-Premières). 
En esta oportunidad, apuesta nuevamente al cine como herramienta de transmisión de mensajes, con la certeza de que las artes pueden contribuir y ser poderosos instrumentos de reflexión sobre nuestro propio modo de vida, desafiándonos a transformar nuestros hábitos para lograr mayor plenitud y felicidad. 

Programación 


Camina conmigo (Walk With Me, Reino Unido, 2017), de Marc Francis y Max Pugh: Mucho se habla del “mindfulness”, pero ¿cómo nos ayuda en nuestro día a día? ¿Por qué cada vez son más las empresas que lo ponen en práctica en sus oficinas? 


Las respuestas las encontraremos en la comunidad budista de Plum Village (Francia), en la que sus miembros renunciaron a toda posesión material para alcanzar una conexión más profunda consigo mismos, con el mundo. El actor Benedict Cumberbatch pone voz a unas bellas imágenes rodadas durante tres años y las enseñanzas del maestro zen y activista por la paz Thich Nhat Hanh. 


Sacred (EE.UU./Japón, 2016), de Thomas Lennon: Más de 40 equipos de filmación, múltiples lugares alrededor del mundo, y un objetivo común: profundizar en el uso cotidiano de la fe y la práctica espiritual. 


En un mundo donde el caos y la crisis llega a los titulares, el filme busca dar cuenta cómo cada vez son más las personas que encuentran en el reencuentro con la fe una vía para salir adelante. Un trabajo distinto en el que se destaca la edición de diversos trabajos, pero en donde incluso la ausencia de expertos, de narradores, de palabra alguna, cumple un rol, invita a la reflexión. 


The Last Dalai Lama? (EE.UU., 2016), de Mickey Lemle: ¿Qué le preocupará al Dalai Lama hoy a sus 80 años? Ese es el interrogante que este documental busca responder a partir de los temas de mayor interés del Dalai Lama número 14, que van desde la histórica confrontación entre el Tibet y China hasta su influencia en las esferas políticas, espirituales y educativas. 


Desde sus sentimientos más íntimos en esta generación de su vida hasta la duda sobre la continuidad o no de su figura. El filme incluye testimonios del propio Dalai Lama, de su familia y de sus aprendices. 


All the Rage (Saved by Sarno) (EE.UU./Grecia, 2016), de Michael Galinsky, Suki Hawley y David Beilinson: Vivimos en un siglo donde el dolor parece haberse instalado como una epidemia. El Dr. John Sarno -con experiencia en medicina de rehabilitación y autor de múltiples libros- se preocupó por ello, intentó dar una solución, pero la tradición médica lo ignoró. 


A través de su historia y su trabajo, el documental examina ese vínculo tan fundamental entre la mente y el cuerpo, entre el estrés cotidiano y el dolor físico. ¿Nos duele la espalda como una cuestión física o la respuesta la encontramos en algo que depende de nosotros más de lo que pensamos? 


InnSaei: The Sea Within (Islandia/Reino Unido, 2016); de Hrund Gunnsteinsdottir y Kristín Ólafsdóttir: Un viaje por el mundo, un viaje hacia el futuro, un viaje para preguntarnos qué podemos hacer hoy para reencontrarnos como humanidad. 


Los pronósticos no son buenos: el clima cambia por nuestras actividades, el 65% de los niños trabajarán en unos años en puestos que aún no se han inventado, la depresión será la enfermedad más extendida en el mundo occidental para 2020. Dos emprendedores culturales invitan a sumarse a esta aventura para conocer cómo pensamos y sentimos nuestro mundo. 


From Business to Being (Alemani, 2015), de Hanna Henigin y Julian Wildgruber: Tres ejecutivos emprenden la búsqueda para poder trabajar con más sentido, entusiasmo y autenticidad. ¿Son las crisis de trabajo en verdad crisis de conciencia? 


Con entrevistas a expertos de economía, ciencia y meditación, el filme genera una mirada diferente sobre cómo hacer negocios garantizando un bienestar para todas las partes involucradas. Un filme para reflexionar, debatir y volver a definir: quién soy, qué me inspira, cómo actúo en base a ello.

"LIEBIG" SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 9 DE NOVIEMBRE

(Información de prensa) Un pueblo en busca de su identidad. Liebig (Argentina, 2017) se estrena el próximo 9 de noviembre. Opera prima de Christian Ercolano, participó de la sección Panorama Argentino del 31° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, y formó parte de la programación de varios festivales de cine en Europa (Reino Unido, Rumania). Liebig ganó en Concurso Quinta Vía de Proyectos Digitales del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). 


A partir de la historia de vida de varios ex empleados de la Fábrica inglesa Liebig (Entre Ríos, Argentina) y sus respectivas familias, se reconstruye el esplendor de la industria de las carnes enlatadas, el modo de vida de un pueblo y su posterior decadencia. A través de sus testimonios descubrimos cómo sus recuerdos sostienen una realidad que dista mucho de la gloria pasada y que pretende sepultar los últimos restos materiales que quedan.

 

A principios del siglo XX, un grupo de europeos desembarcaron a la orilla del Río Uruguay para fundar Liebig’s Extract of Meat Company Limited, una planta industrial especializada en producir extracto de carne. 


Liebig, el pueblo ubicado en Entre Ríos, se fundó sobre las columnas de este frigorífico, y fue bautizado con el nombre del químico alemán creador de la fórmula de ese extracto. 


La feroz demanda, en tiempos de guerra, de los productos enlatados convirtió al territorio en una localidad próspera. 


Pero los años dorados no duran para siempre: a fines de los setenta la fábrica cerró, y el descomunal monstruo se redujo a una pequeña escultura con forma de envase de Corned Beef. 


El documental recorre las instalaciones oxidadas de Liebig, hoy casi un pueblo fantasma, y expone el contraste entre un pasado suntuoso y un presente plagado de privaciones, inundado por la nostalgia. 


Para José Martínez Suarez (Presidente del 31º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata), "Liebig es un excelente documental que debe ser visto por todos los que quieren a nuestro país. Es una hermosa y ejemplar historia con final frustrante que entristece por la desidia de quienes dejaron que ese sueño convertido en realidad, desapareciera. Hay que cuidar con todo esfuerzo e ingenio que eso no vuelva a ocurrir porque es un auténtico retroceso en lo social y lo que debemos tener presente y luchar por ello es una relación positiva con el futuro, no solo manteniendo nuestras fuentes de trabajo sino también nuestro avance hacia la cultura".

“EL INFORMANTE” SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 2 DE NOVIEMBRE

(Información de prensa) Basado en hechos reales. El informante (Mark Felt: The man who brought down the White House, EE.UU., 2017) se estrena en la Argentina el 2 de noviembre. 


Protagonizado por Liam Neeson, Diane Lane, Maika Monroe y Michael C. Hall, el thriller está dirigido y escrito por Peter Landesman. 


El informante cuenta la historia de Mark Felt, un agente del FBI más conocido como “Garganta Profunda”, que se convirtió en una fuente anónima para los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein, ayudándolos en la investigación que los llevó al escándalo de Watergate en 1974.

miércoles, 11 de octubre de 2017

BARCELONA ERA UNA FIESTA: UTOPÍA DE LA LIBERTAD, REALIDAD DE LA TRANSICIÓN

Barcelona era una fiesta (Underground 1970-1980). Director: Morrosko Vila-San-Juan. Entrevistados: Mariscal, Nazario, Montesol, Onliyú, Pau Riba, Pepe Ribas, Marta Sentís, Quim Monzó, Oriol Tramvia, Luis Racionero y Josep M. Martí Font, entre otros. Guión: Morrosko Vila-San-Juan, Roger Roca. Afiche: Estudio Mariscal. Séptimo Elemento / Monsieur Alain / TV3 / TVE. España, 2010. Sin estreno comercial en la Argentina, exhibido dentro del ciclo de cine De Barcelona a Buenos Aires

No soy un experto en política internacional. Y no me siento capacitado para intentar analizar lo que está pasando en Catalunya. Son muchas las variables que están en juego y sólo sé que sé dos cosas. Que estoy de acuerdo con la autodeterminación de los pueblos. Y que la represión enviada desde Madrid a Barcelona entra dentro de lo que entiendo como Violencia ejercida por un Estado autoritario. Cuán cerca o lejos esté ese Estado de la vieja dictadura franquista es algo que, sinceramente, me supera. Y no hace a la intención de estas líneas. 


Tampoco me queda muy en claro qué hizo (o qué quiso hacer) Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, al anunciar la independencia de Catalunya un minuto antes de ponerla en suspenso. A mí, más que a declaración me sonó a declamación, sensación que (obviamente) no comparten ni un poquito los organizadores del festival De Barcelona a Buenos Aires que trajeron al Casal de Catalunya una serie de imperdibles documentales y ficciones centradas en la cosmopolita ciudad capital de la comunidad autónoma catalana. 


El que vimos ayer (y se repite el 13 de octubre a las 19 horas) tiene una profunda relación con los ánimos expectantes que mantienen copadas las calles de Barcelona. Porque el documental de Morrosko Vila-San-Juan aborda (sin tapujos y sin concesiones) el caldo de cultivo que era la Barcelona de los ’70 y los ’80, un lugar y una época en donde la libertad, la creación y el rupturismo bajaron del ideario generacional a los barrios, las plazas, los cuartos y los cuerpos de aquellos hombres y mujeres dispuestos a refundar las costumbres hippies y las prácticas beatniks, abrevando en las coplas y el punk, el cómic underground y la psicodelia. 


Barcelona era una fiesta (Underground 1970-1980) deja en claro que el espectro editorial (desde Ajoblanco hasta Star, pasando obligadamente por El Rrollo Enmascarado y toda la parafernalia impresa que decantaría en El Víbora) fueron hacedores, divulgadores, amplificadores y referentes de una movida cultural anterior y tanto (o más) influyente que la madrileña. La vida en comunas, la conciencia ecológica, la lucha por los derechos de la comunidad gay y de las mujeres, nuevas visiones sobre el sentido de la familia y la autopercepción de género, anticonformismos y anticonsumismos varios, sexo, droga y rock’n’roll. 


Todas banderas que hoy flamean porque ellos las plantaron ayer, haciéndole frente a la represión, a la dictadura, a la crisis económica y un presente gris que los obligaba a pensar que no habría futuro, que la única vida posible era ese aquí y ese ahora que terminó pasando, como (parece) terminan pasando la mayor parte de las revoluciones. ¿Gran éxito compuesto por infinidades de pequeños fracasos? ¿Gran fracaso compuesto por infinidades de pequeños éxitos? No soy quién pueda demostrar cualquiera de las dos hipótesis. 


En las palabras de algunos de sus protagonistas históricos, Barcelona era una fiesta deja entrever que aquella utopía underground empezó a desvanecerse cuando la transición democrática comenzó a dejar de ser transición. Tal vez porque, al haber ido superando sus propios límites una y otra vez, aquella marginalidad se mudó de las periferias al centro, de lo contracultural a lo establecido, de los barrios rebeldes a las zonas de confort burgués. Tal vez porque las utopías sólo sirven para hacernos caminar hacia un lugar mejor; y al establecernos en ese lugar mejor toda aquella teoría idealista, optimista y esperanzadora se vuelve irrealizable, quedando recortada, limitada por una realidad mucho más práctica, interesada y anclada en los límites de lo posible. El largo trecho (¿fatídico? ¿inevitable?) que va del dicho al hecho, de la declaración a la declamación. 
Pero a todos los que estuvieron invitados a la fiesta, la verdad, ¿quién les quita lo bailado? 
Fernando Ariel García

lunes, 9 de octubre de 2017

CHE: EL QUE LUCHA PARA VENCER

Che. Vida de Ernesto Che Guevara. Guionista: Héctor Germán Oesterheld. Dibujantes: Alberto Breccia, Enrique Breccia. Portada: Enrique Breccia. 96 páginas en blanco y negro. Doedytores. ISBN: 978-987-9085-36-3. Argentina, junio de 2008. 

(Este texto se publicó originalmente como prólogo de Che. Vida de Ernesto Che Guevara) ¿Cuál es el verdadero Che Guevara? ¿El que nació el 14 de junio de 1928 en Rosario? ¿El que aprendió a sobreponerse del asma leyendo y releyendo novelas de aventuras, cual Quijote cordobés? ¿El que recorrió el noroeste argentino para conocer de cerca el hambre y la pobreza? ¿El que se dio un baño de Sudamérica profunda viajando en moto? ¿El que soñó revoluciones junto con Fidel Castro, café va y habano viene, en las largas noches mexicanas del Café La Habana? ¿El que subió al Granma y bajó en la Sierra Maestra? ¿El que entró en La Habana triunfante de Revolución o el que dejó Cuba, con identidad falsa? ¿El que le reclamó a la Unión Soviética su apoyo a las luchas revolucionarias del Tercer Mundo? ¿El que partió a Bolivia prácticamente solo? ¿El que empezó a nacer en La Higuera, el 9 de octubre de 1967, libre ya de las ataduras que impone la carne? Demasiadas personas para un único cuerpo. Demasiado peso sobre esos hombros cargados de solidaridad para con sus semejantes. Quizás por eso el Che se quemó tan rápido. Para no ser absuelto por la historia, porque lo suyo era algo más grande que el Hombre y que la Historia. Ser y estar; y no sólo perdurar. 


¿Y cuál es el sentido del Che? Porque una vida así no pasa por este mundo sin marcar territorio ni dejar huella. ¿Es el Che la Revolución como un estadío permanente y superador de la condición humana? ¿El surco hondo sobre la tierra que nos permitirá, algún día, germinar y florecer? ¿El ejemplo palpable de que otro mundo es posible? ¿De que otro Hombre es posible, sobre todo porque el Che ya fue ese Hombre Nuevo que escribió con sus actos y describió en su prosa? ¿Debe terminar en una consigna inocua, pegada en las paredes de cuartos adolescentes? ¿Una imagen travestida que nos marca los límites que el sistema tolera para garantizar su cíclica reproducción? ¿Puede ser el Che ese icono pop que Renault canibalizó en 2008 para vender su descapotable a aquellos estudiantes que supieron llevarlo como estandarte durante el mayo parisino del '68? ¿Acaso vivió y murió para ser un tatuaje en el brazo de Maradona? Y lo que es peor, aquellos que copian el tatuaje, ¿lo hacen para parecerse al Che o para parecerse al Diego? 


Hoy, a 50 años del asesinato del Che, el mayor capital simbólico de Ernesto Guevara de la Serna es también su talón de Aquiles. La universalidad de este argentino que se animó a ser fiel a sus ideales hasta las últimas consecuencias, es un valor apropiado tanto por el opresor como por el oprimido. Símbolo de un ideal íntegro y prácticamente inalcanzable, el Che es un mito. Eterno, como todos los mitos, pero también (y sobre todo) moderno y contemporáneo. O sea, maleable objeto de consumo, idiotizado por la repetición masiva que terminó por inutilizarlo, separando la forma del contenido, exhibiendo la paja y ocultando el trigo. 


Pero antes de ser mito, el Che fue hombre. Y esa transición es justo lo que refleja esta historieta recuperada en todo su esplendor por Doedytores. Nacida cuando el Che estaba recién muerto, Vida del Che llegó a los kioscos argentinos en enero de 1968. Atrás quedaban un mes y medio de intensa labor por parte de Alberto Breccia y Enrique Breccia, los dibujantes escogidos por Héctor Germán Oesterheld para poner en viñetas las acciones y los pensamientos de Guevara. Es sabido que los Breccia no lo vivieron como un acto de militancia política, pero en esos momentos en que la CIA hacía desaparecer el cuerpo de Guevara (que sería encontrado y desenterrado recién en 1997), tomar una figura de la dimensión política del Che y hacerla circular entre la población era un acto de naturaleza revolucionaria. 


En primera instancia, Vida del Che iba a contar con dos historietas separadas, una dibujada por Alberto Breccia y otra por Enrique Breccia. Los guiones de Oesterheld mostraban claramente las dos facetas del Che, la del hombre (Alberto) y la del mito revolucionario (Enrique). Y lo hacía desde la propia estructura discursiva, escogiendo un narrador en tercera persona para los años formacionales que comenzaban en Rosario y se detenían en El Congo, tras pasar por la Sierra Maestra; y abrazando la primera persona para el fatal destino boliviano y su salto sin red a la eternidad. Un texto mucho más moroso y cargado de detalles en la primera instancia, que dejaba paso al libre fluir de la conciencia del Che, en el último tramo. Un recurso creativo que le permitía ir metiendo al lector en la piel y las tripas de Guevara, yendo de la razón al sentimiento, del dicho al hecho. La pasión según el Che, apelando a la clásica metáfora cristiana de sacrificio personal en pos del bienestar general. O el paso del hombre al Hombre Nuevo. 


Esta transformación quedaba en notoria evidencia ante los registros gráficos escogidos por cada Breccia. Alberto, ejerciendo un estilo documental de ribetes periodísticos, realista y algo distante, se luce en la tarea de transmitir datos y organizar la información necesaria para saber de qué se está hablando. A años luz de su padre, Enrique, en su primer trabajo historietístico profesional (aunque suene como algo increíble después de ver sus páginas), explota un nervio pictórico previamente inexplorado, emparentado con la tradición social del muralismo mexicano y el arte como expresión política de los pueblos. Es la sublimación de la subjetividad humana, del debate interno ante las decisiones a tomar. Las formas descoyuntadas de la desesperación, la sublevación ante la miseria naturalizada. Más que la praxis de una doctrina revolucionaria, la Revolución como filosofía de vida que conduce a la dignidad del hombre. El triunfo irreversible de la voluntad sobre la materia.

Así como estaba, la Vida del Che servía para abrir los ojos del mundo ante los ojos abiertos del Che muerto, cerrando un ciclo y abriendo la lucha hacia nuevas postas, fogonenado el levantamiento ante las injusticias. Sin embargo, una decisión editorial de (aparente) último momento, terminaría dándole una vuelta de tuerca originariamente impensada. Al ver los originales, el editor Jorge Álvarez resolvió intercalar ambas historietas, articulando los registros en una espiral que, como el Che, rompía el tiempo y trascendía geografías ideológicas. El Che como arma, como herramienta, como un faro que nunca se apaga, recomenzando eternamente, sin principio ni final. El Che, en sí mismo, como mensaje. Como verbo para conjugar una sociedad nueva. 


En su raíz germánica, Ernesto quiere decir “El que lucha para vencer”. No sé si el Che estaba al tanto de ello. No sé si los Breccia estaban al tanto de ello. Y no sé si Oesterheld estaba al tanto de ello, aunque quiero presuponer que su ascendencia alemana le permitió jugar con cierta ventaja este partido. Hacer de cuenta que la vida le tiró ese centro al pecho para que se luzca clavando un golazo. El gol de la descarga y la recompensa, el que sabe a gloria porque libera la garganta de ese yugo de siglos de atraso y dependencia. El gol que nos robó un referí comprado, en una canchita de La Higuera donde no doblan ni la pelota ni las balas. El gol ahogado que nos dejó, literalmente, en bolas y a los gritos, mirando un póster vacío que mira a la nada. 
Fernando Ariel García

jueves, 5 de octubre de 2017

SE ENTREGARON LOS PREMIOS BANDA DIBUJADA 2017

Ayer a la noche, en el auditorio de la Alianza Francesa, se llevó a cabo la sexta edición de los Premios Banda Dibujada a los libros de historieta para niños y jóvenes de edición argentina, con el objetivo de fomentar la creación, la publicación y, por sobre todas las cosas, la lectura entre los primeros lectores. El plato fuerte de la ceremonia, como todos los años, fue la entrega del gran Premio a la Trayectoria, que en esta ocasión recayó en las merecidísimas manos de Carlos Vogt. 


Libro de historieta de ficción y humor gráfico para niños de autor nacional: Max Hell 1: El planeta de viernes, de Guillermo Höhn y Pablo Tambuscio (Pictus). 


Libro de historieta de ficción para jóvenes de autor nacional / Nueva ficción: Cobalto, de Pablo De Santis y Juan Sáenz Valiente (Hotel de las Ideas). 


Libro de historieta de ficción para jóvenes de autor nacional / Clásicos: Viejos canallas, de Carlos Trillo y Domingo Mandrafina (Loco Rabia / Belerofonte). 


Libro de historieta de ficción para jóvenes de autor nacional / Humor gráfico: Tumor gráfico, de Gustavo Sala (Hotel de las Ideas). 


Libro de historieta de ficción para jóvenes de autor nacional/ Adaptaciones: Hounds, de Rodolfo Santullo, Sebastián Cabrol, Lisandro Estherren, Horacio Lalia, Oscar Capristo, Matías Bergara y Facundo Percio (Pictus). 


Libro de historieta de ficción para niños de autor extranjero: Super Ninja Kururo, de Marko Torres (Comiks Debris). 


Libro de historieta de ficción para jóvenes de autor extranjero: Cinema Panopticum, de Thomas Ott (Loco Rabia / 2D). 


Libro técnico y/o difusión y/o de información sobre la historieta y el humor gráfico: Marta Barnes, de Marcelo Bukavec y Felipe Ávila (Libros del Rebrote). 


Historietas sobre temas históricos y sociales: Malvinas: El Sur, el mar, el frío, de Diego Aballay, Alejandro Aguado, Mariano Antonelli, Fernando Calvi, Chelo Candia, Oscar Capristo, Kristian Rossi, Rodrigo Luján y Eduardo Molina (UNRN y Eduvim). 


Menciones especiales
El patito Saubón, de Carlos Nine: Mención especial para Hotel de las Ideas por ser la primera editorial en publicar en su país de origen esta obra incomparable de Carlos Nine. 


El Manuscrito, de Marcelo Pulido y José Massaroli: A los autores, por rescatar la figura de Héctor Germán Oesterheld desde la iniciativa creativa y no sólo desde el simple homenaje como un compromiso para seguir difundiendo su profecía (Doedytores/Historieteca). 


El circo de siempre. Antología: Mención especial por trabajo experimental en equipo. Realizado por alumnos del taller escuela de Claudio Kappel (Ediciones Puro humor).


La selección estuvo a cargo del jurado de especialistas integrado por María Inéz Gómez Gallo, Germán Cáceres y Eduardo Maicas.